¿Tenemos claro todo para gestionar nuestros conflictos?Solemos decir que sí, pero…
…desde fuera
se ven otras cosas…
Nada hay más enriquecedor para vivir y gestionar un conflicto o una situación complicada en las relaciones como el apoyo cercano de una mirada externa y profesional, libre de sesgos e implicaciones emocionales como el enfado, el temor, la sobre preocupación, la sobre confianza u otras… que a menudo distorsionan el buen juicio y nos dificultan los diálogos y soluciones constructivas.
Un Consejero de Conflictos resulta de gran ayuda para ese difícil viaje
• Experiencia para integrar ámbitos empresariales, legales y relaciones personales.
• Grandes capacidades analíticas y de relación.
• Anticipación de escenarios y riesgos.
• Altas capacidades en negociaciones y en la gestación de acuerdos.
• Capacidad de administrar las tensiones.
• Dominio de las motivaciones e intereses menos visibles en las negociaciones y conflictos.
• Cercanía personal compatible con el rigor profesional para dar apoyo cercano.
• Enfoque permanente en los intereses neutralizando ruidos emocionales y sesgos distorsionadores.
• Altas capacidades de interlocución y defensa de posiciones.
