Invertir en la cohesión. Que importante es para quienes participan en un negocio o patrimonio común.


La cohesión de los miembros de un grupo unidos por compartir una empresa o negocio resulta crucial tanto para la efectividad de su gestión como para el mantenimiento de una sana convivencia que permita compatibilizar la profesionalidad y exigencias de la gestión empresarial con el afecto y cariño que se dan en las relaciones de familia y de amistad entre profesionales.

No hay cohesión sin trabajar en ella. Y ello parte de un compromiso y de unas buenas intenciones a lo que deben añadirse unas buenas prácticas y pautas de gobierno administradas adecuadamente con firmeza y tacto a la vez. Se construye en el tiempo con método y caminando permanentemente por los principios y valores que conjuntamente el grupo debe darse. Requiere para sostenerse de un propósito unificador y de unas reglas del juego interiorizadas por todos los miembros de la familia o grupo de socios.

La cohesión es un sentimiento, pero a la vez son pautas objetivas y visibles de comportamiento. No es tanto un vínculo jurídico sino una fuerza que nace del compromiso compartido y “transpirado” de los miembros del grupo que arrastra a todos “cohesionadamente” hacia un fin o propósito común con prioridad sobre los intereses o visiones personales.

La cohesión implica ser conscientes de que existen contribuciones de distinto nivel y tipo de los miembros del grupo y el respeto y valoración de todas ellas cuando están alineadas al servicio de la misión en un proyecto empresarial o de la familia empresaria. Se construye más sobre la autoridad que sobre el poder. Es la autoridad del líder, unida a un legado cuando existe, la que une al grupo entorno a una causa y dentro de un marco de protocolos, principios y estilos de actuación que deben siempre ser respetados. Un líder que une escuchando, respetando y estableciendo cauces adecuados para la participación de los miembros en los distintos niveles y ámbitos.

Y por último esa misma cohesión con sus protocolos de gobierno interiorizados es la que debe asegurar la existencia y respeto de vías adecuadas para encauzar y gestionar los conflictos y diferencias que con normalidad pueden y deben darse en cualquier grupo de personas con opiniones que pueden ser discrepantes. Son conflictos sanos que contribuyen al crecimiento y a la buena evolución de una familia o empresa cuando se gestionan adecuadamente.

La cohesión, como la cultura, no figura en el balance empresarial, pero nadie duda de su enorme valor.

Recomiendo mucho en las relaciones entre socios y familiares trabajar en la cohesión en todos sus ángulos: propósito, principios, valores, estilos de relación, liderazgo, autoridad y prevención y resolución de los conflictos que se susciten. Con ello seremos capaces de transitar con la mayor fuerza, coordinación y acierto en los cometidos empresariales a la vez que cuidaremos las relaciones de amistad, de familia, o de afecto deseables entre quienes comparten unos intereses económicos y un proyecto.

La cohesión, como la cultura, no figura en el balance empresarial, pero nadie duda de su enorme valor.